ESTILO DE VIDA JAPONES

Es la cocina y el estilo de vida de los japoneses lo que los mantienen así. Por ejemplo, la comida japonesa se basa en el principio de salud y longevidad, De hecho, Japón es el hogar de la mayor proporción del mundo de personas que viven más de 100 años.

En Japón, la comida no se come sólo por gusto. Los japoneses creen en los beneficios para la salud de sus alimentos.

La matcha ( té verde en polvo) es un té que está hecho con hojas de muy alta calidad las cuales se secan y son molidas convirtiéndose en un polvo muy fino. Este polvo fino resultante, se mezcla con agua caliente.




Esta presentación de té verde es utilizado en la ceremonia del té, que parte de la cultura japonesa y que implica la preparación y presentación del matcha, en una ceremonia.

El té verde es uno de los tés más saludables que existen en el mundo. Es rico en antioxidantes que son combatientes de los radicales libres lo que lo hace un agente que retrasa el proceso de envejecimiento ayudando incluso a la pérdida de peso.

Los japoneses a menudo comen alimentos fermentados como kéfir, kombucha, chucrut, miso, tempeh y kimchi.

Los alimentos fermentados son aquellos que han pasado por un proceso de lacto fermentación. En este proceso las bacterias naturales se alimentan del azúcar y el almidón en los alimentos y crean ácido láctico. La fermentación preserva a los nutrientes naturales en los alimentos y crea enzimas beneficiosas, vitaminas B, ácidos graso-omega 3 y diversas cepas de probióticos.





Como la fermentación promueve las bacterias intestinales amigables y descompone los alimentos a una forma más digerible, ayuda a la digestión, que a su vez ayuda con la pérdida de peso, también. Además ayuda a expulsar toxinas y metales pesados del tejido celular.

 A los japoneses les gusta comer mariscos en lugar de carne roja, ésta última asociada con muchos problemas de salud, como la obesidad, el colesterol alto y las enfermedades inflamatorias.

Arroz o fideos acompañados de diferentes tipos de mariscos son comidas comunes en Japón. Como Japón está rodeado de mar, pescados y mariscos como el atún, el salmón, la caballa y el camarón, son muy populares en la comida japonesa.

Los japoneses también creen que cuando más saludable sea el pescado que se coma, mejor será para ti. Esta es la razón por la que sirven pescados de muchas maneras diferentes, tales como crudo, escalfado, a la parrilla, frito, al horno o al vapor.

Servir porciones pequeñas es parte de la cultura de Japón. Tamaños de porción muy pequeñas pueden hacer que comas menos, lo que ayuda a perder peso. Las porciones también se ven más grandes en platos más pequeños, que contribuyen a comer menos. Esto, a su vez evita la ingestión excesiva a no intencional y la ingesta alta de calorías.

Caminar es un ritual para la mujer japonesa que luce delgada y joven.

En Japón, tanto hombres como mujeres caminan mucho. Caminar es una buena forma de ejercicio para mantenerse delgado y en forma.

Caminar no sólo ayuda con la pérdida de peso, sino que también mejora la salud cardiovascular, aumenta la energía y el estado de ánimo y ayuda a aliviar el estrés.

Incluso los niños, caminan una buena parte para ir a la escuela, en vez de ser dejados por sus padres.





Aparte de caminar, el uso de bicicletas es también popular. Muchas personas andan en bicicletas a todas partes, que es otra buena forma de ejercicio.

La población de Japón está muy concentrada en las ciudades y muchas personas viajan en tren y en subterráneo. Esto significa que necesitan caminar o andar en bicicleta para ir a la estación y regresar.




Ir comiendo en el camino es un gran NO en Japón. Los tiempos de la comida son períodos sagrados para energizar el cuerpo, por lo tanto, no hay comidas que se coman mientras se va andando.

 Se considera descortés por lo que rara vez alguien come en la calle o mientras está en un transporte pública. En Japón no se hace nada mientras se come. No hay televisión, no se trabaja. La limpieza y la presentación de los alimentos, también forman una parte esencial de la comida japonesa.

También comen más lento, dando tiempo su tiempo al estómago para procesar los alimentos y dar la señal al cerebro que está lleno.

Los palillos realmente juegan un papel para obstaculizar la cantidad y la velocidad en las cuales la gente come el alimento.





 

Japón, el país de la disciplina férrea del trabajo, ya contempla la semana laboral de cuatro días

 Japón destaca por una tradicional disciplina férrea del empleo y los estudios. Del país asiático se cuentan historias frecuentes sobre trabajadores que caen enfermos debido al exceso de horas extra o se quitan la vida debido al estrés. Conocido como karoshi o muerte por exceso de trabajo, las investigaciones a menudo determinan que los trabajadores se “rompen” después de dedicar más de 100 horas a la semana durante meses.

La pandemia ha traído, sin embargo, grandes cambios en la forma en que las corporaciones japonesas, muchas de las cuales aún son muy rígidas, se ocupan de sus negocios. Y este cambio de mentalidad ya está impulsando, sin ir más lejos, una semana laboral de cuatro días.

El gobierno de Japón planea alentar a las empresas a que permitan que sus empleados elijan trabajar cuatro días a la semana en lugar de cinco, con el objetivo de mejorar el equilibrio entre el trabajo y la vida de las personas que tienen responsabilidades familiares en el cuidado. Ya forma parte de su nueva directriz de política económica actual.

Los líderes políticos ahora esperan convencer a las empresas de que los horarios de trabajo flexibles, el trabajo remoto, la creciente interconexión y otras medidas pueden ser beneficiosos si permanecen en su lugar incluso después del final de la crisis sanitaria. Algo inaudito en Japón.

La iniciativa se sostiene bajo el esquema de que las empresas podrían retener al personal más experimentado que de otra manera tendría que marcharse si están tratando de formar una familia o cuidar a parientes mayores. Una semana laboral de cuatro días también alentaría a más personas a obtener calificaciones educativas adicionales o incluso a realizar trabajos secundarios además de su empleo regular, según el gobierno.

Más importante aún, las autoridades esperan que un día libre adicional cada semana anime a la gente a salir y gastar, impulsando así la economía.También se prevé que los jóvenes tendrán más tiempo para conocerse, casarse y tener hijos, lo que ayudará a resolver el problema cada vez mayor de una tasa de natalidad decreciente, una demografía nacional cada vez más envejecida y una población en contracción.






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